domingo, 3 de noviembre de 2019

Más que la miel


Noviembre 3  Lectura: Salmo 103: 1-22
Bendice, alma mía…
Nuestra alma y ser completo ha de bendecir al Señor; las razones que enumera el salmista tienen que ver con los beneficios que el Señor da a sus hijos; destacamos el perdón de todas nuestras iniquidades (vs. 1-5).
La paciencia del Señor es algo en lo que también podemos pensar: Porque es misericordioso, clemente y lento para la ira es que no ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades; no nos paga conforme a nuestros pecados; y nuestras rebeliones las alejó de nosotros tanto como está lejos el oriente del occidente; además, conoce nuestra condición y se acuerda de que somos polvo (vs. 6-14).
Ante la fragilidad del hombre, está la misericordia de Dios que es desde la eternidad y hasta la eternidad. En su misericordia hallemos refugio (vs. 15-18).
El Salmo termina con cuatro bendiciones más: de los ángeles, de sus ejércitos, ministros suyos, de sus obras y mi alma. En los tres primeros hay obediencia (vs. 19-22). ¿La hay en nuestra alma (1 Tesalonicenses 5:23; Hebreos 4:12; 1 Pedro 1:22; 2:25)?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Poesía y pensamientos

Busca hacer lo recto, lo pide el Señor, Mira, tus acciones, las ven alrededor, Los que te conocen, atestiguarán, Y aunque sean peo...