martes, 3 de diciembre de 2019

lunes, 2 de diciembre de 2019

Poesía y pensamientos


Qué maravillosas son,
Tu mansedumbre y ternura, oh Cristo.
Con ellas puedo en humildad,
Usar de la osadía.
Porque hay quienes nos tienen
Como si fuéramos carnales.
Es cierto que andamos en la carne
Pero no militamos según la carne.
Las armas que tenemos,
Con las que militamos;
Son poderosas en Dios,
Destruyen fortalezas,
Derriban argumentos,
También toda altivez,
Contra cuánto se oponga,
Al conocimiento de Dios
Buscado siempre llevar,
El pensamiento errado,
A la obediencia a Cristo.

Más que la miel


Diciembre 2  Lectura: 2 Corintios 10:1-11:33
La mansedumbre y ternura de Cristo
La mansedumbre y ternura son dos cosas necesarias para resolver la discrepancia que puede haber entre la humildad y la osadía con la que se pretende proceder contra los que acusan carnalidad en las acciones. El apóstol habla de esto a los corintios (10:1,2).
Es cierto que como seres humanos “andamos en la carne”, sin embargo, el  apóstol pone en claro que “no militamos según la carne”. Esto lo refuerza con las armas que son espirituales, apropiadas para la lucha espiritual (10:3-6).
Al referirse a sus cartas, el apóstol asegura que no  les escribe para amedrentarles, y aunque estas sean duras y fuertes, su  persona no es amenazante, sin embargo, las cosas se dirán de ser necesario (10:9-11).
Si otros se miden a sí mismos, por sí mismos, el apóstol dice que no se gloriará desmedidamente, lo hará respetando la regla de Dios y el trabajo de otros (10:12-18).
Un poco de locura (11:1,16, 21, 23): (a) El apóstol pide que se tolere la suya, porque su deseo es llevar a los corintios a Cristo, el esposo, como una virgen pura; (b) Pide se le reciba para un poco de gloria; (c) Prueba de osadía y servicio.
Tocamos dos últimos puntos: (a) Ministros falsos y fraudulentos disfrazados como ministros de justicia; (b) Semejanzas con enormes diferencias (11:16-33).  

Versículo del día

Pues aunque andamos en la carne,
no militamos según a carne;
porque las armas de nuestra milicia
no son carnales, sino poderosas en
Dios para la destrucción de fortalezas,
derribando argumentos y toda altivez
que se levanta contra el conocimiento
de Dios, y llevando cautivo todo
pensamiento a la obediencia a Cristo,
y estando prontos para castigar
toda desobediencia, cuando vuestra
obediencia sea perfecta (2 Corintios 10:3-6).

domingo, 1 de diciembre de 2019

Poesía y pensamientos


En un mundo tan materialista,
El dar se diluye aun en la iglesia.
Pero también el dar se contamina,
Con el pedir y pedir de falsos pastores,
Que no son más que lobos,
Que trasquilan a la oveja de sus bienes.
¡Cuánto daño han ocasionado a la grey!

¿Llegará el día cuando tu ofrenda rehusarás,
Por temor a que te estafen? ¡No!
Tu generosidad ha de ser parte de ti,
Has de sembrar así, para que recojas igual,
Por eso da, según tu corazón, sin tristeza,
Ni por necesidad, porque el que ama al que da,
Un día nos dio  su don inefable.  ¡Gracias Señor!

Más que la miel


Diciembre 1  Lectura: 2 Corintios 8:1-9:15
Generosidad
Esta es gracia de Dios; Pablo les dice esto a los hermanos de Macedonia. Sencillamente los hermanos dieron “conforme a sus fuerzas, y… más allá de sus fuerzas”. Ellos rogaron que se les concediera “el privilegio de participar en este servicio a los santos”, y “a sí mismos se dieron primeramente al Señor” (8:1-6). Los creyentes han de abundar en cuestiones de la vida cristiana, esta es una de ellas (8:2,7).
La gracia de nuestro Señor Jesucristo es la pobreza que vivió por amor a nosotros (8:9).
En este contexto, el creyente ha d pensar en igualdad, pues con lo que tiene ha de suplir lo que no tiene otro; y que lo que los otros tienen supla lo que él no tiene (8:13,14).
Todas las cosas se han de procurar hacer honradamente, delante del Señor y de los hombres (8:21).
Ser generosos requiere preparación, prometerse y alistar, para que no se convierta en exigencia (9:5). Siendo de esta manera, el siguiente principio se cumplirá: “El que siembra escasamente… segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará” (9:6).
Reglas sencillas pero prácticas para el dador (9:7): (a) Dar, como se propone en el corazón; (b) No hacerlo con tristeza; (c) No hacerlo por necesidad. La recompensa es grata: “Dios ama al dador alegre”.
En el asunto de dar, Dios no pone el ejemplo: Nos dio su don inefable; ¡gracias (9:15; Juan 3:16)!   

Versículo del día

¡Gracias a Dios por su don
inefable! (2 Corintios 9:15).

Poesía y pensamientos

Busca hacer lo recto, lo pide el Señor, Mira, tus acciones, las ven alrededor, Los que te conocen, atestiguarán, Y aunque sean peo...