jueves, 5 de marzo de 2020

Más que la miel


Marzo 5,  Lectura: Salmo 143:1-12
Ante las palabras del salmista: “Respóndeme por tu verdad, por tu justicia”, bien podemos pensar en el Señor Jesucristo: “Verdad”, parte de la trilogía de Juan 14:6 que el Señor dice ser y  que sólo  por él se puede llegar a Dios; “justicia de Dios”, la que es por medio de la fe en Jesucristo (Romanos 3:21-26).
No se justificará delante de Dios ningún ser humano (v. 2). Es Dios quien justifica por la fe en Jesucristo (Romanos 5:1).
“Meditaba e todas tus obras” (v. 5). La obra del Calvario nos ha de ser para meditación.
“Hazme saber el camino por donde ande” (v. 8); “enséñame a hacer tu voluntad” (v. 10).  Si he de saber el camino por donde ande, debo hacer en la voluntad del Señor.
“Por tu nombre… por tu justicia… por tu misericordia” (vs. 11,12). Definitivamente por Cristo.

Versículo del día

Entonces el ángel de Jehová le dio voces 
desde el cielo, y dijo: Abraham, Abraham. 
Y él respondió: Heme aquí.
Y dijo: No extiendas tu mano sobre el 
muchacho, ni le hagas nada; porque ya 
conozco que temes a Dios, por cuanto no
 me rehusaste tu hijo, tu único (Génesis 22:11,12).

miércoles, 4 de marzo de 2020

Poesía y pensamientos


Que mi oración siempre te agrade, Señor,
Más quiero que sea porque mis obras te agradan.
Que una sea grato incienso,
Que las otras sean ofrenda.

Allí está, peligrosa como es,
La lengua mal de todos.
Guárdala Señor, séllala,
Que su puerta no se abra,
Si no es para alabarte.

Súbdito del pecado, corazón,
Ya tienes en Dios otro Señor.
No más te inclines ante el mal,
Sea el Señor quien te gobierne ya.

Más que la miel


Marzo 4, Lectura: Salmo 141:1-142:7
Salmo 141
Tenemos peticiones hermosas que el salmista hace al Señor:
a) “Suba mi oración delante de ti como el incienso, el don de mis manos como la ofrenda de la tarde”” (v. 2). Que mis palabras sean agradables al Señor porque mis acciones son aceptas delante de él. Si esto es así, “el Espíritu nos ayuda con gemidos indecibles (Romanos 8:26).  
b) “Pon guarda a mi boca… guarda la puerta de mis labios” (v. 3). Cuán necesario es esto, por tenemos lengua. No olvidemos lo que Santiago escribe sobre ella: “la lengua… se jacta de grandes cosas… es… un mundo de maldad… contamina todo el cuerpo… es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal.
c) “No dejes que se incline mi corazón a cosa mala…” (v. 4). El apóstol Pablo nos dice: “No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo carnal”;  el pecado no se enseñoreará de vosotros…” (Romanos 6:12,14).

Salmo 142
Hemos de tener la confianza que el salmista tenía cuando se hallaba en medio de la prueba, pues sabía que tenía en Dios misericordia (Lucas 6: 46), socorro (Hebreos 4:16), justicia (Romanos 3:21), consuelo (2 Corintios 1:3-5) y compañía (vs. 1-3; Mateo 28:20)). Por eso hemos de decir: “Tú eres mi esperanza, y mi porción en la tierra de los vivientes” (v. 5).

Versículo del día

Y llamó Abraham el nombre de su hijo 
que le nació, que le dio a luz Sara, Isaac
(Génesis 21:3).

martes, 3 de marzo de 2020

Poesía y pensamientos


Elevo una oración de intercesión,
Por los hombres que hacen de la maldad,
De la violencia, de la impiedad y de la injuria,
Su forma de vida.
Señor, transforma su corazón,
Haz que entiendan que sus obras de maldad,
No los puede hacer felices, al contrario;
Que están sumidos en una terrible oscuridad.
Señor, que la luz del evangelio les ilumine,
Y vengan a Jesucristo, reconociendo,
Su necesidad de un Salvador.

Más que la miel


Marzo 3, Lectura: Salmo 140:1-13
Hombres malos, violentos, impíos e injuriosos (vs. 1-4). De esta clase de hombres el salmista pide ser librado; también nosotros. ¿De qué son capaces estos hombres? En el corazón maquinan los males y urden sus contiendas; son como serpientes ponzoñosas cuyas obras buscan trastornar los pasos del justo. Lazo (busca hacer caer), cuerdas (busca maniatar) y red (pone trampas) son sus instrumentos (v. 5).
El salmista tiene la seguridad de que el Señor tomará su causa. Nuestro Dios nos infunde la misma seguridad al decirnos que nada “nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús, Señor nuestro” (Romanos 8:37-39).

Poesía y pensamientos

Busca hacer lo recto, lo pide el Señor, Mira, tus acciones, las ven alrededor, Los que te conocen, atestiguarán, Y aunque sean peo...