viernes, 3 de abril de 2020

Versículo del día

Pero no pudiendo ocultarle más tiempo, 
tomó una arquilla de juncos y la calafateó
con asfalto y brea, y colocó en ella al niño 
y lo puso en un carrizal a la orilla del río 
(Éxodo 2:3).

jueves, 2 de abril de 2020

Poesía y pensamientos


Mientras vivas, hombre,
La ley es señora sobre ti,
Como la mujer casada,
Sujeta está al marido,
Mientras aún vive.

El creyente ha muerto a la ley,
Para ser de Cristo,
El que resucitó de los muertos,
Y así cumplir con el fin:
Llevar fruto para Dios.

No como antes,
De la carne y sus pasiones,
Obras eran de la ley,
En nuestros miembros:
Llevando fruto para muerte.

Más que la miel


Abril 2, Lectura: Romanos 7:1-6
Somos de Cristo
“La ley se enseñorea del hombre entre tanto que éste vive” (v. 1): De esto se deduce que la muerte pone fin a toda obligación contraída. Pablo lo explica con una mujer que está casada y declara enfático que esta ya no está ligada más a su marido si éste muere (v. 2).
Es posible que estas palabras tengan un sentido más amplio para Pablo y que no sólo se refiera a la ley de Moisés, sino también a la “ley” de la creación y la conciencia.
Una situación útil para los que no están a favor del divorcio es que este no es permitido entre tanto viva el marido, así que la unión de uno de los cónyuges, entre tanto viva el otro, será considerada adulterio (v. 3).
Con esto que plantea el apóstol hemos de entender que el creyente es libre de la ley para ser de  otro, de Cristo, quien resucitó de los muertos, con el fin de llevar fruto para Dios (v. 4), dado que anteriormente el fruto era para muerte, pues nuestros miembros eran impulsados por las pasiones pecaminosas de la carne (v. 5).
Sana doctrina: Hoy, el creyente está libre de la ley que lo sujetaba, por eso ha de servirse “bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra” (v. 7).

Versículo del día

Pero las parteras temieron a Dios, y no 
hicieron como les mandó el rey de Egipto, 
sino que preservaron la vida a los niños 
(Éxodo 1:17).

miércoles, 1 de abril de 2020

Poesía y pensamientos


Tu vida transformada por la gracia,
No va con una al pecado habituada,
Que no siga tu alma esclavizada
Date cuenta que es una falacia.

Sometida al pecado que desgracia,
No tiene fruto, ni fin, está agobiada,
Diferente es la vida liberada,
Pues da fruto y fin con eficacia.

No debes desoír palabra buena
Que Dios en su Palabra ha dejado,
En Cristo es dádiva de vida eterna

Si hasta ahora el mensaje has rechazado
Sabe que actitud tal conlleva pena,
Y la muerte es la paga del pecado.

Más que la miel


Abril 1,  Lectura: Romanos 6:15-23
Fruto y fin
Una vez más la respuesta que el apóstol le da a una pregunta que formula es: “en ninguna manera”. La pregunta en cuestión es: ¿“Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? Una vida habituada al pecado no es compatible con aquel cuya vida es transformada por la gracia. Alguien ha interpretado que el verbo “pecaremos”, como está en modo subjuntivo se refiere a un solo acto. A veces nos apapachamos, nos toleramos, nos solapamos.
Quien se somete como esclavo de alguien, es esclavo de él al obedecerle, y la obediencia, según  corresponda, será para muerte o para justicia (v. 16). El apóstol cambia el término de esclavo de la obediencia para justicia por el de “siervos de la justicia” (v. 18).
Pablo vuelve a dibujar cierta conducta como lo hizo en versículos anteriores, y  que bueno que se repite, porque eso significa que es muy importante. Esto es lo que  plantea: Si antes nuestros miembros se pusieron al servicio de la inmundicia, ahora, para santificación, han de ponerse al servicio de la justicia (v. 19).
No hay fruto en las cosas que se hacen siendo esclavos del pecado, porque el fin de ellas es muerte. En cambio, la libertad del pecado tiene como fruto la santificación y como fin la vida eterna (vs. 21,22). Medite en la enorme diferencia.
¿Por qué es esto así? Porque el pecado paga con muerte, pero Dios tiene una dádiva para ti en Cristo Jesús: La vida eterna (v. 23).
Sana doctrina: (a) La paga del pecado es muerte; (b) La dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro.

Versículo del día

Vosotros pensasteis mal contra mí, mas 
Dios lo encaminó a bien, para hacer lo 
que vemos hoy, para mantener en vida 
a mucho pueblo.
Ahora, pues, no tengáis miedo; yo os 
sustentaré a vosotros y a vuestros hijos. 
Así los consoló, y les habló al corazón
(Génesis 50:20,21).

Poesía y pensamientos

Busca hacer lo recto, lo pide el Señor, Mira, tus acciones, las ven alrededor, Los que te conocen, atestiguarán, Y aunque sean peo...