domingo, 27 de octubre de 2019

Poesía y pensamientos


Cuánto me alegra cantarte,
Uso mi ser como instrumento
Alabarte he, en todo momento,
Pues bueno es siempre alabarte.

Hazme saber lo grande de tus obras,
Hazme entender tus pensamientos,
Que en mi vida broten sentimientos,
Que alejen de ella negras sombras.

Con todas mis fuerzas he de amarte,
Las que tenga Señor de tu poder,
Las otras fuerzas mías no quiero tener,
En las tuyas he de vivir para adorarte.

Y así floreceré como palmera,
Y así como cedro creceré,
Confiando en que algún día te veré,
Pues mi vida no es una quimera.

Más que la miel


Octubre 27  Lectura: Salmo 92:1-93:5
Salmo 92
1. Lo bueno
Alabar al Señor, cantar a su nombre, anunciar su misericordia y su fidelidad en todo tiempo, siendo yo el instrumento que lo ha de hacer, correspondiendo a la alegría y gozo que me ha dado (vs. 1-3). Cantemos con gracia en nuestros corazones (Colosenses 3:16).
2. Lo grande y profundo
Las obras y  pensamientos del Señor. No seas como el necio y el insensato que no saben ni entienden; cuando dejamos que florezcan en nosotros cosas malas nos exponemos al castigo del Altísimo (vs. 5-9). Que no haya en nosotros corazón malo de incredulidad (Hebreos 3:12).
3. Lo que hará crecer el Señor en nosotros
Nuestras fuerzas. Que el Señor y el poder de su fuerza sean nuestra fortaleza (Efesios 6:10).
4. Lo que logramos
 Florecer como la palmera, crecer como cedro hasta el fin de nuestros días. Vida recta y preciosa en la presencia del Señor (vs. 12-15).
Salmo 93
Vestido de magnificencia, ceñido de poder está el Señor en su trono (vs. 1,2).
En el cielo, el poder del Señor sobrepasa al de este mundo (vs. 3,4).
La santidad conviene a tu casa (v. 5). No puede ser de otra manera, pues él es Santo (1 Pedro 1:16).  

sábado, 26 de octubre de 2019

Poesía y pensamientos


Habitar a tu abrigo Señor quiero,
Déjame morar bajo tu sombra,
Esa es experiencia que asombra,
Es momento grato que anhelo.

Así me libra mi Señor amado,
De terrores y peligros mil,
Ahuyenta la amenaza vil,
De todo mal él me ha librado.

Seguro estoy bajo sus alas,
No temo fiera tempestad,
Escudo y adarga es su verdad,
Así me defiende de las cosas malas.

Más que la miel


Octubre 26  Lectura: Salmo 91:1-16
Abrigo y sombra
Este Salmo es también el favorito de muchos creyentes. Nos habla de diversas circunstancias en las que el miedo podría hacer presa fácil de los creyentes.
Las palabras clave para vencer el miedo están al inicio del Salmo (v. 1), y son: “Habitar” y “morar”. “Habitar” nos habla de una decisión de estar en;  y “morar” del privilegio de estar allí.  Que sea el Señor nuestra esperanza y nuestro castillo, en él confiemos.
a) “El lazo del cazador” y “la peste destructora” (v. 3): ¿Qué es esto de lo que el Señor nos ha librado? Cual las aves, nos ha librado de los enredos en los que hemos caído en  nuestra vida; y que decir de males y enfermedades.
En este caso nuestro Señor se yergue cual una ave bajo cuyas alas estamos seguros y extiende ante nosotros el escudo de su verdad (v. 4).
b) “Terror nocturno… saeta…  pestilencia… mortandad…” (vs. 5,6): En todo tipo de destrucción que pudiéramos sufrir en cualquier circunstancia, Dios es capaz de defendernos en todo tiempo.
c) “Mal”, “plaga” (v. 10): Si bien es cierto que los creyentes también podemos sucumbir al mal y a las plagas, muchos más también son librados de esto.
Completa la lista el león y el áspid, sin embargo, ante esto que nos causa miedo y temor está el compromiso del Señor de librarnos y aún estar con nosotros en la angustia (vs. 13-16).
Los creyentes creemos que así será, sin embargo, es inevitable pensar en Aquel que fue angustiado y no fue librado del sufrimiento de la cruz: nuestro Señor Jesucristo. Isaías escribe esto: “Angustiado él, y afligido… como cordero fue llevado al matadero…” (53: 7).

viernes, 25 de octubre de 2019

Poesía y pensamientos


Cada día que vivimos,
Nos eres refugio por siempre.
No temo ni en corazón ni mente,
El cuidado tuyo lo sentimos.

Mi Dios es Eterno,
Es el mismo, ayer, y hoy, y por los siglos.
Más por esto en mi ser yo digo,
Que mi Dios Eterno, también es bueno.

Se constante en los días que tú vivas,
Sele fiel al Señor, mantente firme,
No le diré que quiero irme,
Vivir con él supera las expectativas.

Quiero aprender de ti Señor,
Todo aquello que a ti me asemeje,
Que lo que aprenda sea mi eje,
Para vivir la vida con valor.

La obra de nuestras manos confirma,
Aquellas que hemos de hacer cual creyentes,
A portarnos con ellas cual valientes,
Y a ser mucho más que la autoestima.

Poesía y pensamientos

Busca hacer lo recto, lo pide el Señor, Mira, tus acciones, las ven alrededor, Los que te conocen, atestiguarán, Y aunque sean peo...