viernes, 31 de enero de 2020

Más que la miel


Enero 31,  Lectura: Mateo 27:32-28:20
Jesucristo y el día que me redimió
¿Por qué no en lugar de él, fui yo, quien llevara la cruz como Simón? Él quiso sufrir todo por mí. Él quiso ser afrentado. A él le injuriaron. Él fue desamparado por todos. Hasta su Padre lo desamparó: “lama sabactani”. Lo más maravilloso es que con su muerte  abrió el camino a través del cual el hombre podría volver a Dios, si cree en él.
Jesucristo murió, pero el día domingo él resucitó. Por esto él merece ser adorado. Días después se fue para estar a la diestra de su Padre, prometiendo su presencia para siempre.
Verdaderamente es el Hijo de Dios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Poesía y pensamientos

Busca hacer lo recto, lo pide el Señor, Mira, tus acciones, las ven alrededor, Los que te conocen, atestiguarán, Y aunque sean peo...